El evento más importante del último año

El pasado 5 de noviembre se cumplió el primer aniversario del evento más importante de mi vida del último año.  Sin duda alguna, la muerte de mi padre.

En mi vida adulta él había cobrado mucha importancia y quizá, un enorme protagonismo, al haber comprendido que la relación con mi papá es el origen de la forma en que me he relacionado con los hombres importantes en mi vida.

Pero la idea no es hablar de esos análisis, hoy. Hoy quiero plasmar la afinación de la idea de lo que ha significado el duelo por la muerte de mi padre.

He entendido que superar un duelo no tiene nada que ver con superar su ausencia física. Es más, mi papá ha estado más presente en mi vida este último año que lo que sentí estuvo en el resto de mi vida atrás. Su presencia este año ha sido tan conmovedora que me ha generado sentimientos encontrados. Por un lado un enorme orgullo de haber tenido por padre semejante categoría de ser humano, y por otro, esa desazón, a veces con rastros de culpa, de no haber conocido mejor a ese ser humano… Pero hoy tampoco quiero hablar del auto-palo que suelo darme.

El año pasado en la misa de sus honras fúnebres, compartí algo que escribí sobre él (Un Caballero). Fue escrito desde el fondo de mi ser, con todo el amor y dolor que en ese momento sentía. Fue un escrito que para mi sorpresa conmovió profundamente a todos cuantos asistieron a la misa.

Hoy quiero compartirlo a través de este medio, y también quiero compartir un escrito que hice para la misa de hace un par de días, pero que finalmente no leí, porque sentí que no era tan oportuno, o no lo sentí con la misma carga emotiva que había hace un año, sobre todo de parte de la gente. En fin… no lo leí en la misa, pero también lo quiero compartir.

Este es el texto que no leí hace un par de días:

Cuando a mi pregunta de cómo quería que la gente lo recordara, y él dijo “haber sido un buen ejemplo”, nunca se imaginó que al haberlo sido, se había convertido en inmortal.

Anoche me reencontré con alguien que hacía mucho tiempo yo no veía y que por cosas del destino había conocido a mi papá años atrás. No pudo ser más conmovedor el testimonio de alguien que hacía más de cinco años dejó de verlo, pero lo recordaba con tanto cariño que hasta hoy me tiene conmovida el afecto que se ve que le tenía a mi padre.  Esta persona ni siquiera podía explicar con palabras eso que mi papá emanaba. Atinó a decir que tenía un gran carisma, ante mi insistencia por entender que era lo que más le gustaba de mi papá. Y quizá ese es el punto, que mi papá solamente era lo que era.  Sin tratar de hacer mucho más que ser él, y dejar en cada uno de sus actos su integridad y el respeto por los demás que siempre lo caracterizó.

Mi padre no era un hombre muy afectuoso físicamente y tenía una enorme dificultad para expresar el afecto con palabras, como a veces yo. Yo solo le dije “te quiero mucho” cuando el fin de semana anterior a ese miércoles de su muerte, yo veía que lo inminente estaba por suceder. Hoy no quisiera volver a dejar para el final el decirle a la gente que uno quiere, que la quiere, y los invito a eso.

La forma más sutil y hermosa en que yo reconocía su amor era el respeto por mis decisiones. Sé que mi vida liberal e insubordinada, le generaba algo de desazón, pero hoy entiendo que ese sentimiento no era sino la nostalgia de ese ser revolucionario en todo el sentido de la palabra que un día fue, y estoy segura que compartía esa frase de ese personaje que admiraba tanto (el Che Guevara) que dice que “el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor”.

Mi papá amaba a la gente y quería ayudarla y estoy segura que esos sueños de juventud de querer cambiar el mundo, aunque dormidos, en él permanecían.  Por eso respetaba y apoyaba mi emprendimiento último, que desde un punto de vista muy romántico, no es sino un proyecto para cambiar el mundo.

Así, entendí que dada la dificultad que tenía para expresar las cosas con palabras, nos habló a través del sacrificio de su cuerpo. Hoy quiero compartirles mi entendimiento de su enfermedad. Fue la forma más explícita y manifiesta de incitarnos a ser libres. Libres mentalmente. 

Seamos leales a nosotros mismos. No paremos de soñar. Hagamos lo que amemos y amemos lo que hagamos. El verdadero riesgo se halla en vivir una vida sin riesgos. Vivamos plenamente hoy, que es lo único que tenemos.

En honor a mi padre seguiré viviendo en libertad. Gracias papá.

Acerca de princesschichina

Estoy en mis early-40’s, y por lo pronto pretendo –pues no siempre me resulta fácil ponerlo en práctica- vivir tranquila con mis concepciones de la vida, la función, las relaciones y el amor; concepciones que siento que al afinar y alinear más con mi verdadera esencia, cada vez se parecen menos a las de la gran mayoría de la gente. Rebelde desde siempre. Sin embargo también he visto que cada vez son más, aquellos que empiezan a pensar de una manera más crítica el propósito de su vida en este mundo. Podría decirse que hago parte de un grupo de la población que la 'masa' llamaría 'raro'. Nunca me he casado, y renuncié hace algunos años a una exitosa carrera corporativa en el mundo de las finanzas, para dedicarme a construir un proyecto empresarial en el área del Bienestar. En la función, un giro de ciento ochenta grados originado en un deseo de independencia que desencadenó en una intensa y apasionada búsqueda de libertad en todos los aspectos de la vida. En el amor, soltera, por romántica empedernida. No me voy a transar sino por lo que siempre he soñado. Adentrarme en estos caminos ha exigido grandes desafíos, entre otros, porque me ha tocado buscar paz y equilibrio en el bamboleo de cómo me he movido en este mundo: un sibarita en su búsqueda espiritual! Todo esto ha significado un proceso -vivido con mucha intensidad- de buscar más conscientemente lo que realmente soy en la esencia. Este blog busca compartir ideas y sentimientos en relación con todas estas vivencias, donde sin duda muchos se verán identificados.
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3 respuestas a El evento más importante del último año

  1. David dijo:

    Buen inicio…lo importante es la disciplina y la constancia…congratulaciones

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  2. melo dijo:

    muy bonitas palabras mona…y muy chevere que tengamos (tu y yo) esa mezcla de lo que fue mi papa y de lo que es mi madre…leales!!!!…un abrazo

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