“Si usted recién se conociera, se gustaría? saldría con usted?”

El otro día leí algo que decía como: “Si usted recién se conociera, se gustaría? saldría con usted?”. Me hice la pregunta, y la verdad respondí que sí, sí saldría conmigo, me gusta lo que hoy soy en todo sentido… sin embargo tuve una clarísima sensación al verme a mí misma… Me sentí inaccesible… Eso percibí…

Recientemente un amigo mío me había dicho algo parecido, que era una vieja encantadora, pero que jamás se le habría ocurrido invitarme a salir! por miedo!… y ayer otro gran amigo, corroboró esa idea… y me dice -en su tono y humor tan dulce- “uno de ti percibe, que hay alrededor tuyo, una zanja enorme, profunda, y luego un cercado de alambre de púas y luego un muro”… Evidentemente entre él y yo existe la enorme confianza que le permite decirme eso, (lo quiero tanto porque creo que nos parecemos mucho)…Probablemente escuchar eso, en otro momento de mi vida, me habría hecho llorar… pero no… la verdad, vengo decantando tanto este entendimiento, que la verdad es que él hizo una extraordinaria ilustración de esa sensación propia que describí al principio.

Eso además fue esclarecedor del hecho de que los hombres con los que me he relacionado, siempre han tenido, antes de cualquier movimiento suyo, mi luz verde… Es decir, el puente, como en toda fortaleza, sólo era tendido desde adentro! Por eso, siempre me he jactado de decir “un tipo conmigo no tiene chance de malinterpretarme… o es evidente que me gusta, o que no tiene chance”… claro! Sólo me he movido entre los dos extremos, nunca le he dado el chance a nadie, que a no me pareciera que fuera alguien con quien yo quisiera estar… no le he ofrecido la oportunidad de acercarse así fuera de a poquitos, para permitir mostrar su esencia…

Aquellos hombres -los elegidos-, de alguna forma también tenían un halo de inaccesibilidad, que de acuerdo con sus diversas personalidades, venían con distintos trajes… los ha habido severos, tímidos, furiosos, y fascinantes seductores.

La zanja, no ha sido por antipatía, ni en mi caso, ni en el de ellos… Ha sido por puro miedo!! Hemos sido miedosos de amar y entregarnos sin control, por miedo a ser decepcionados, a ser abandonados, a no ser amados… a perder el ‘equilibrio’… Una linda frase del libro Comer, Rezar, Amar de Elizabeth Gilbert, dice que “Muchas veces perder el equilibrio por amor es parte de vivir una vida con equilibrio.”.

Claro, me gustaban los baluartes… como yo… no me gustaban los ‘expuestos’… parece que les adivinaba el miedo más fácil que a los otros… Así es que bajo el amparo de la certeza de mi alma, de que sus verdaderas y extraordinarias esencias estaban tras el muro, tras el alambre y tras la zanja, elegía lanzarme a la tarea de llegar al centro de esas fortalezas humanas, y ciertamente adoro haber conocido y amado esos corazones.

Me complace reconocer que lanzarme a esa tarea exigió coraje, que sólo podía haber sido avivado por amor, o al menos un gran anhelo de entregarlo… de recibirlo…

Ahora entiendo también, que probablemente la misma zanja (el mismo miedo), era la misma que hacía que no sintiéramos seguridad el uno con el otro… No la seguridad de “tener un compañero por el resto de la vida”, sino esa sensación de tranquilo reposo, de sabernos amados tal y como somos, aquí y ahora… que al entender que el tiempo no existe y que ‘aquí y ahora’ es todo lo que hay, genera la sensación de que siempre vamos a ser amados tal y como somos, o que ya somos amados tal y como somos…

Esa no-sensación (de seguridad), fue la otra sensación que tuve también cuando me respondía la pregunta de si saldría conmigo misma… No me sentía segura con esa mujer encantadora con la que sí me gustaría salir…

Otro amigo hace un tiempo me decía, que yo le daba una enorme sensación de miedo, porque era como que en mi eterna búsqueda propia, yo iba y venía, y no tenía como un ancla en mi misma, y que daba miedo que no me quedara ‘quieta’, y que ese estar siempre buscando, a él le habría hecho sentir inseguridad, miedo… que al pensar en estar conmigo, no podía percibir la delicia que es ‘regresar a casa’,  siempre ahí, siempre la misma…

Yo no le habría dado sensación de hogar, de ‘casa’…

Así, suena como que he sido aterradora! Ironizo sobre mí misma, porque siento que todo eso es cierto… y que entre más conciente lo hago, más estoy desbaratando mis cargas, mis ataduras…

Me siento muy tranquila porque día tras día soy más conciente de mi elección de amarme tal como soy, y de aceptar que realmente no hay necesidad de seguir encontrándome,  sino que esta vida sólo se trata de recrearme a mí misma, en pos de la mejor versión de mí misma, partiendo del hecho de que aún la versión actual es perfecta tal como es…

No tengo duda que en ese camino, pronto terminarán por derribarse el muro y por deshacerse las púas, y la zanja será inundada de amor, sosiego y alegría… y lo que una vez fuere una fortaleza, será simplemente ese hogar, esa ‘casa’ donde está todo lo que soy, lo que he sido, y lo que seré… lo que estoy en disposición de dar… en absoluta accesibilidad…

Acerca de princesschichina

Estoy en mis early-40’s, y por lo pronto pretendo –pues no siempre me resulta fácil ponerlo en práctica- vivir tranquila con mis concepciones de la vida, la función, las relaciones y el amor; concepciones que siento que al afinar y alinear más con mi verdadera esencia, cada vez se parecen menos a las de la gran mayoría de la gente. Rebelde desde siempre. Sin embargo también he visto que cada vez son más, aquellos que empiezan a pensar de una manera más crítica el propósito de su vida en este mundo. Podría decirse que hago parte de un grupo de la población que la 'masa' llamaría 'raro'. Nunca me he casado, y renuncié hace algunos años a una exitosa carrera corporativa en el mundo de las finanzas, para dedicarme a construir un proyecto empresarial en el área del Bienestar. En la función, un giro de ciento ochenta grados originado en un deseo de independencia que desencadenó en una intensa y apasionada búsqueda de libertad en todos los aspectos de la vida. En el amor, soltera, por romántica empedernida. No me voy a transar sino por lo que siempre he soñado. Adentrarme en estos caminos ha exigido grandes desafíos, entre otros, porque me ha tocado buscar paz y equilibrio en el bamboleo de cómo me he movido en este mundo: un sibarita en su búsqueda espiritual! Todo esto ha significado un proceso -vivido con mucha intensidad- de buscar más conscientemente lo que realmente soy en la esencia. Este blog busca compartir ideas y sentimientos en relación con todas estas vivencias, donde sin duda muchos se verán identificados.
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2 respuestas a “Si usted recién se conociera, se gustaría? saldría con usted?”

  1. Adrisar dijo:

    Me encanta que digas que no hay necesidad de seguir encontandote,, es verdad, ya lo hiciste, te ves feliz y plena disfrutando lo que te ofrece la vida ahora, cosechando lo que has sembrado. La vida esta llena de cosas lindas que a veces uno deja de ver o disfrutar cuando piensa y analiza mucho. No importa que ha pasado atras,.. que decisiones tomaste o porque lo hiciste, todo esto modeló tu yo actual. Siguelo disfrutando a plenitud…. Besos

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