La muerte de mi primer novio o mi Auto-redención

 

Dejé de verlo hace veinte años, cuando yo tenía veinte años…

No imaginé que la muerte prematura de alguien pudiera ser tan conmovedora… Evidentemente algo había quedado vivo dentro de mí, que hacía que me tocara tanto saber de su partida. Extrañamente, me di cuenta que yo había dejado guardada en un cajón remoto de mis recuerdos esta historia…

Lo conocí en el lugar y momento más inesperados… en un pueblo llamado Puerto Leguízamo, en el Putumayo, cuando hacía mi práctica de la Universidad con el Gobierno: Opción Colombia. A este pueblo lo llamaban Puerto Amor, porque –decían- todo el que iba allá se enamoraba… Yo, pensando en que se hiciera real la premonición, tenía miedo de enamorarme de algún campesino!

Aún recuerdo la primera vez que lo vi. Yo estaba en la puerta de la casa de madera en la que vivía, luego de almorzar (lentejas, fríjoles o pasta), cuando vi en una moto a un par de ‘soldados’. Nos quedamos mirándonos con el que iba en la parte de atrás y en ese mismo instante nos enamoramos. Jamás imaginé que en un pueblo en la mitad de la selva pudiera encontrar un hombre con una de las sonrisas más lindas que haya visto en la vida!

No era muy difícil repetir el encuentro y las miradas, dadas las pocas cuadras del pueblo y dadas las similares rutinas diarias de los que allá vivíamos… Eso sumado a la inteligencia militar (él era un oficial de la Armada Nacional), condujo a que yo terminara siendo invitada a una comparsa en la fiesta de disfraces de ese octubre en la Base Naval…

En esa fiesta bailamos toda la noche, también molestamos con unas esposas sin llave, quedando  ‘atrapados’ y teniendo que ir a la policía para que nos las abrieran! Esa misma noche nos hicimos novios. Él fue mi primer novio.

Lo recuerdo como alegre, dulce, atento, amoroso, inocente y noble, y hoy puedo decir que es de los que más me ha querido tal como soy… tal como era! Había que querer mucho a esa peladita, imprudente y con un nivel de coquetería que pondría nervioso a cualquiera. Fue la primera vez que me sentí realmente amada, adorada… Fue la primera vez que alguien se imaginó casándose y teniendo hijitos conmigo…

Vine a encontrar la seguridad del amor incondicional en el que, en ese momento, se decía era el pueblo más seguro de Colombia, al estar entre una Base Naval y una del Ejército, en plena selva colombiana… donde vi los atardeceres más bonitos que haya visto en mi vida… y lo mejor, al lado de mi amor… Se cumplía la premonición de Puerto Amor…

En mi inmadurez, o como se quiera llamar, creo que no aprecié del todo su amor desbordado… También tenía la atención excedida de varios oficiales de la Armada, atractivos, interesantes y seductores… y al tener novio me sentí atada, al no tener plena libertad para conocer todos esos mundos que había tras esos otros hombres… Tenía toda la atención del mundo…Empezando por la de él… sin embargo, no me era suficiente… Avara!

Le terminé… y fue la primera vez que vi a un hombre llorar por mí, conmigo… no había visto nunca a uno tan triste… fue muy conmovedor… Aún recuerdo ese día… aún recuerdo las cartas que hablaban de su tristeza… En mi inestabilidad y darme cuenta que era con él con quien quería continuar… sí, volvimos… pero también muy pronto ya yo regresaba a Bogotá y el año tras mi regreso, él empezó a estar metido literalmente en sitios inhóspitos selva adentro… y durante ese año le escribí y envié una carta semanal… pero no había distancia que aguantara un lazo que tenía tan poco tiempo de construido y que mi inestabilidad había fragilizado…

 

El revolcón interior que su muerte me causó, fue porque ésta hizo que emergiera una gran carga que llevaba. Así, su partida hoy ha permitido que yo misma me perdone… En el fondo, yo no me había perdonado el que cuando quise dar lo mejor de mí como novia, fue tarde… Hoy me perdono por haberme culpado por eso… Ahora entiendo que por esa razón fue que esta historia había terminado en los anaqueles recónditos de mi vida… porque es una historia en la que yo sentía que no había sido una buena novia… Escondía mi ‘lado oscuro’. La elaboración de este duelo, también me recuerda mi avaricia con la atención del mundo, y me recuerda e insiste que la única atención y amor que necesito, ya están… los de Dios, dentro de mi…

Estos días que he recordado tantos momentos bonitos con él, he sentido un dolor desgarrador, porque es como si con su muerte, los recuerdos por el contrario se hicieran más vivos, y entre más vívidos éstos, es como si él más se fuera… es literalmente un rompimiento… Así conforme más le doy vuelta a los recuerdos, más se deslíen éstos, y pareciera como si se deshiciera parte de mi identidad… Así es que se trata de un dolor del ego… Pues nada de esto me define… y esto me sirve para recordar que no importa quién fui ayer, y que hoy es el mejor momento para elegir ser la mejor novia –o el rol que sea-, que soy lo que soy, aquí y ahora, y que sólo lo que yo decida ser hoy es lo que realmente me define.

 

Lo había reencontrado hace unos años, a través del facebook, nos saludamos y ya. Y no sabía nada de él, hasta hace unos días cuando su hermano me escribió para contarme que había muerto tras la caída del helicóptero que co-piloteaba… Como dijo su hermano, murió haciendo lo que más amaba… Ese siempre fue su sueño… volar… aunque cuando lo conocí estuviera en las Fuerzas Militares del agua, al final su pasión por volar fue la que lo dominó… y hoy tras una noticia en extremo conmovedora para mi, le pido perdón por cuánto pude haber roto su corazón… y deseo que no pare de volar allá junto a esas otras almas que se reúnen con Dios…

 

Dentro de esos recuerdos lindos con él, me quedan los atardeceres que vimos juntos en el muelle del pueblo, un paseo en moto en el que literalmente atravesamos el Putumayo, yendo y viniendo de la Base Naval a la del Ejército, bajo un torrencial aguacero, empapados y felices; un paseo por el Parque Natural de la Paya, donde nadamos en un sitio donde se supone que había pirañas! Y por último haber ido con él a uno de los mejores conciertos que yo haya presenciado en mi vida.  El de Guns ‘n Roses , que vino a Bogotá en el mejor momento de su carrera. Esa noche casi cerrando el concierto, se dio un evento mágico que todos los que allí estuvimos recordamos con fascinación… puesto que mientras entonaban la canción November Rain, empezó a llover ese Noviembre de 1992… fue mágico, romántico e inolvidable, y fue al lado de ese hombre que hoy recuerdo con tanto cariño, con tanta nostalgia…

Gracias Ivancito, porque tu muerte me ha auto-redimido… Te quiero mucho…

Acerca de princesschichina

Estoy en mis early-40’s, y por lo pronto pretendo –pues no siempre me resulta fácil ponerlo en práctica- vivir tranquila con mis concepciones de la vida, la función, las relaciones y el amor; concepciones que siento que al afinar y alinear más con mi verdadera esencia, cada vez se parecen menos a las de la gran mayoría de la gente. Rebelde desde siempre. Sin embargo también he visto que cada vez son más, aquellos que empiezan a pensar de una manera más crítica el propósito de su vida en este mundo. Podría decirse que hago parte de un grupo de la población que la 'masa' llamaría 'raro'. Nunca me he casado, y renuncié hace algunos años a una exitosa carrera corporativa en el mundo de las finanzas, para dedicarme a construir un proyecto empresarial en el área del Bienestar. En la función, un giro de ciento ochenta grados originado en un deseo de independencia que desencadenó en una intensa y apasionada búsqueda de libertad en todos los aspectos de la vida. En el amor, soltera, por romántica empedernida. No me voy a transar sino por lo que siempre he soñado. Adentrarme en estos caminos ha exigido grandes desafíos, entre otros, porque me ha tocado buscar paz y equilibrio en el bamboleo de cómo me he movido en este mundo: un sibarita en su búsqueda espiritual! Todo esto ha significado un proceso -vivido con mucha intensidad- de buscar más conscientemente lo que realmente soy en la esencia. Este blog busca compartir ideas y sentimientos en relación con todas estas vivencias, donde sin duda muchos se verán identificados.
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8 respuestas a La muerte de mi primer novio o mi Auto-redención

  1. Pilar Medina dijo:

    Dianita, siento mucho por la tristeza inmensa que expresa aqui!!! Estoy segura de que el tambien sabe lo que ud. esta sintiendo!
    Un abrazo, PM.

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  2. chris dijo:

    Wena historia!!! Esto de “seguirte” esta como chevere!! Siento mucho lo de tu el ex, pero que lo hables me parece muy maduro…. Se las trae guardadidas!! Jejeje un abrazo

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  3. Diana Cruz dijo:

    Dianila me conmovió mucho tu post, siento mucho tu dolor, fue una vida muy corta, el tiempo y expresar tus sentimientos ayudan, gracias por compartirlos con nosotros, Un abrazo

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  4. Lo siento Diana… celebro el perdón y espero que la vida de Iván haya sido grande para muchos.

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